En España el uso de la energía aerotérmica, en equipos de climatización, se inicia de forma continuada a partir de los años 80, produciéndose el despegue definitivo a comienzos de la década de los 90. El máximo crecimiento se produjo durante la década de los años 2000, aunque a partir de 2010 sufrió una enorme contracción debido a la crisis económica, incertidumbre financiera y el parón del sector de la construcción.dsc1375

Pero, ¿qué es exactamente la aerotermia? Es una tecnología capaz de extraer o ceder energía en forma de calor del aire ambiente. Para ello, se sirve de la bomba de calor, que es una máquina térmica que mediante un gas refrigerante, es capaz de transferir calor de un entorno natural (en el caso de la aerotermia, el aire exterior) al interior de un edificio, invirtiendo el flujo natural del calor, de modo que fluya de una temperatura más baja a una más alta. De igual modo, las bombas de calor reversibles, pueden trasferir calor del interior de un edificio al aire ambiente (generalmente a mayor temperatura), consiguiendo refrigerar el interior del mismo.

En la actualidad se calcula que existen instaladas en España unos 12 millones de bombas de calor, de las cuales, aproximadamente el 70 % son aerotérmicas. La gran mayoría de ellas son reversibles (proporcionan calefacción y refrigeración) y están instaladas en el sector residencial.

La principal fortaleza de la bomba de calor es que se trata de un sistema de climatización de alta eficiencia energética, como así lo reconoce la Directiva 2010/31/UE, que puede suponer ahorros de hasta el 50% respecto a algunos sistemas de climatización tradicionales como el gasóleo. Esta elevada eficiencia energética, unida a la diferente aportación como energía renovable, hace que el uso de la bomba de calor para la climatización de edificios pueda ser una solución integral (calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria) que proporcione una buena Calificación Energética a nuestro edifico.

La aerotermia es una tecnología madura que permite un abastecimiento térmico libre de emisiones (partículas, NOx, CO2,…), en el punto de consumo, tampoco utiliza combustibles líquidos o gaseosos, por lo que no requieren adaptarse a las condiciones limitadoras de otros generadores que utilizan estos combustibles convencionales ni seguir pautas en la evacuación de gases de la combustión, facilitando su instalación e integración en un edificio. Es decir no necesita chimeneas, ni almacenamiento de combustible, ni elementos de seguridad adicionales. Además, los niveles de contaminación acústica en el exterior también son muy reducidos.

Otra ventaja es su mayor índice de compatibilidad con otros sistemas de calentamiento instalados ya existentes. Asimismo, se caracterizan por su fácil instalación y mantenimiento.

El objetivo del 20-20-20 en 2020 es muy ambicioso pero alcanzarlo parece posible y conveniente para España. Para ello, necesitamos la contribución de todas las energías renovables, pero sobre todo, el incremento de las tecnologías renovables térmicas.

Su carácter eficiente y renovable, los importantes avances tecnológicos que ha experimentado en los últimos años y sus indudables ventajas, hacen que las perspectivas de futuro para la energía aerotérmica sean muy importantes y que la consolidarán como una de las tecnologías con mayor desarrollo para los próximos años.

 

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