El verano está aquí y ha entrado con fuerza. Ola de calor incluida. Lo que ha provocado que en algunas de nuestras ciudades se disparen los niveles de ozono troposférico, el “ozono malo”. Valladolid, por ejemplo, ha tomado la decisión de restringir durante cuatro días la circulación de vehículos para reducir los niveles de este peligroso contaminante, que afecta sobre todo a las personas mayores, los niños, las embarazadas y las personas con problemas respiratorios o cardiovasculares.

El “ozono malo” –así llamado para diferenciarlo del ozono estratosférico que nos protege de las radiaciones ultravioletas del sol– se produce por la reacción de la luz solar con el dióxido de nitrógeno y otros gases que emiten los coches. Y afecta sobre todo a entornos urbanos.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) acaba de publicar un estudio titulado ‘Panorama Global del Vehículo Eléctrico’ que revela que, aunque en 2016 el parque móvil eléctrico global solo alcanzaba los dos millones de vehículos, en 2020 podría rondar los 20. Es decir, se multiplicará por diez en los próximos tres años. Pero mientras el mercado de los coches eléctricos se va afianzando, la realidad es que el petróleo es la fuente de energía que domina claramente el sector del transporte. Con todo lo que eso implica.

En España, el transporte es el responsable del 40% del consumo energético nacional, y uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero. Por ello, fomentar modos de transporte eficientes, tanto para personas como mercancías, es fundamental en cualquier política de eficiencia energética.

Es lo que pretende el Programa de ayudas para actuaciones de cambio modal y uso más eficiente de los modos de transporte. La segunda convocatoria de este Programa, actualmente en vigor, cuenta con un presupuesto de 3,7 millones de euros, para subvencionar planes de transporte sostenible al centro de trabajo (que produzca un ahorro energético mínimo del 5% del consumo), gestión de flotas de transporte de mercancías y viajeros por carretera (que produzca una reducción mínima de consumo de combustible del 5%) y cursos de conducción eficiente para conductores de vehículos industriales.

En la primera convocatoria de este Programa se resolvieron favorablemente 58 solicitudes con una ayuda concedida de 3,7 millones de euros y un ahorro asociado estimado en 100 mil toneladas equivalentes de petróleo al año (ktep/año) a la finalización de su ejecución.

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