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¿Qué bombillas usas en tu casa?, cuándo se te funde una bombilla, ¿Con qué tipo de lámpara la sustituyes?, ¿Sustituyendo a tecnología LED?

Como sabrás, las bombillas tradicionales, las incandescentes de toda la vida, esas que patentó (…que no inventó, pero no polemicemos, que me conozco) Edison en el año 1880, dejaron de fabricarse hace ya un tiempo y, actualmente, superando a las de bajo consumo, las lámparas de tecnología LED (Light Emitter Diode) son las que permiten obtener mejores rendimientos lumínicos por su ahorro y tecnología accesible.

Recordemos, no obstante, que el gran avance de la eficiencia  en la iluminación  comenzó hace ya dos décadas con las llamadas lámparas de bajo consumo (o lámparas fluorescentes compactas o ahorradoras) que duraban 8 veces más que las bombillas tradicionales con sólo un 20%-25% de consumo eléctrico. Estás lámparas, muy presentes aún en hogares y lugares de trabajo, al  incorporar en sus componentes un gas que contiene mercurio, han de ser recicladas al cabo de  su vida  útil. Para ello están los puntos limpios de recogida en los propios establecimientos  donde las venden.

Avance tecnológico imparable 

Pero como decía el otro, “…los tiempos avanzan que es una barbaridad..”, la verdadera revolución del mundo de la iluminación se ha producido gracias a la aparición de aplicaciones cada vez más eficientes basadas en tecnología LED, caracterizada por ser una iluminación de alta calidad con buena reproducción cromática, facilidad de regulación, durabilidad o escaso mantenimiento a la que se suma su principal ventaja: ahorros de hasta el 80%.

Si a esto le añadimos su fácil instalación y sustitución en los equipos existentes, su descenso en el nivel de precios y que no contienen ningún componente tóxico supone la mejor alternativa para el mundo de la iluminación, tanto interior como exterior.

Gracias a sus reducidas dimensiones y baja radiación de calor, se pueden utilizar prácticamente en cualquier lugar. Además, el hecho  de ser digitales los hace programables, lo que permite posibilidades ilimitadas a la hora de utilizarlos de manera creativa y gestionarlos de forma efectiva. Así, ahora surgen palabros como SSL (Solid State Lighting) y Smart Lighting (o sea, Alumbrado Inteligente).

Estos avances han permitido que, de ser una tecnología aplicada en automoción y algunos electrodomésticos, pase a ser una tecnología de gran impacto en todo tipo de iluminación, máxime en los momentos actuales en los que la eficiencia energética se convierte en un nuevo actor del mercado. Y es que debes saber que el sector de la iluminación supone aproximadamente el 20 % del consumo energético a nivel mundial y está previsto que la iluminación LED reduzca el consumo de energía de la iluminación en un 15% en 2020 y 40% en 2030.

Ahorros para todos

Una mayor eficiencia energética en iluminación significa que las familias, ayuntamientos y empresas tienen que pagar menos por sus facturas a las empresas energéticas. Las lámparas LED, que continúan ganando popularidad en el mercado, utilizan entre un 50 y un 80 por ciento menos energía que la mayoría de las bombillas de hoy en día. También duran mucho más tiempo. Eso significa también un gran ahorro en las facturas de mantenimiento.

Fíjate en el ejemplo: Una madre que instala una lámpara LED cuando su hijo nace no tendrá que cambiarla hasta después de su graduación en la universidad. O dicho de otro modo, habría que utilizar 25 bombillas incandescentes por cada lámpara LED. Dinerito, dinerito, esa madre también gastaría 117 euros en electricidad con las bombillas tradicionales mientras que sólo gastaría 23,6 con una de tecnología LED en el mismo período.

Hace sólo unos años, una lámpara LED podía costar unos 90 euros. Gracias a los grandes avances en la tecnología y del mercado, los precios de los LED han ido bajando progresivamente y ahora se pueden encontrar lámparas LED por menos de 4,5 euros.

Más allá del significativo ahorro de costes para los consumidores, ésta creciente eficiencia también reducirá significativamente, un 50% aproximadamente, las emisiones de gases de efecto invernadero.

Otro ejemplo. Tú que utilizas, como debe ser, el transporte público para trasladarte en la ciudad y si eres de Madrid, seguro que ya has visto cómo el Metro ha ido sustituyendo la iluminación de sus estaciones por tecnología LED.  Antes de final de año concluirá la segunda fase de un Plan de Eficiencia Energética que permitirá sustituir la iluminación de todas las estaciones de la red. De este modo, todas las estaciones y depósitos de Metro de Madrid contarán con la nueva tecnología, lo que reducirá a la mitad el consumo energético actual en iluminación.

¿Cómo puedes elegir una lámpara LED para tu casa? 

El 30% del consumo energético en Europa proviene del sector doméstico y, dentro de lo que se refiere al consumo de energía en el hogar, la iluminación representa el 16%. Por esto, es importante que sepas elegir la lámpara LED idónea que se adapte a tus necesidades de consumo.

Estas son algunas cosas que debes tener en cuenta: 

  • Fíjate en la etiqueta energética. Todas las lámparas tienen que tener en su caja la etiqueta energética que te indica la eficiencia de la lámpara. En el caso de los LED siempre es A.
  • Elige la potencia y el flujo luminoso (en lúmenes)
  • Casi siempre hemos escogido una bombilla por su potencia, lo que es un error. Lo correcto es que elijas la bombilla por la cantidad de luz que nos da y no por su consumo. Para entender bien este concepto, tienes que saber que los vatios nos dicen lo que consume la bombilla de electricidad y los lúmenes la cantidad de luz que generan. Es por eso que te recomiendo que te dejes llevar por los lúmenes (lm) y no por los vatios (W) para seleccionar la bombilla que mejor se adapte a la cantidad de luz que necesitas.
  • El tipo de luz. El “tono de luz” o  temperatura de color de la bombilla, viene indicada por los grados kelvin (K). Las bombillas se pueden dividir según su temperatura en 3 tipos:

– Blanco frío: equivale a 5800K. Es una luz blanca más intensa, muy indicada para garajes, trasteros,..

– Blanco puro: 4500K. Una intensidad media mejora la concentración y el rendimiento, y es más aconsejable para despachos, oficinas, cocinas y baños.
– Blanco cálido: 3000K. Una luz más tenue con temperaturas de color más bajas, ideal para salones o habitaciones dónde se busca un ambiente más relajado y como su propio nombre indica, “cálido”.

  • Tener en cuenta el ángulo de apertura de la luz. Este parámetro es importante para conseguir la iluminación adecuada:

– Un ángulo menor (40 grados), conseguirá un efecto “foco” para iluminar un espacio menor y más localizado.

– Un ángulo más abierto (120 grados, por ejemplo), aporta más capacidad de iluminar con una sola bombilla más espacio (son las comúnmente usadas para iluminar una habitación). 

Un mercado consolidado y en pleno crecimiento

 El extraordinario rendimiento y la bajada de precios han conducido a que la tecnología LED sea uno de los principales casos de éxito del mercado de bienes de consumo en los últimos tiempos.

Por eso no es de extrañar que si hoy queremos comprar una bombilla en una tienda especializada o supermercado, casi lo único que nos encontramos son lámparas LED. Y es que el mercado crece un 45 % a nivel nacional y un 27 % a nivel internacional (2014). Otro dato: la Asociación Nacional de Fabricantes Eléctricos de EEUU informó que los pedidos de lámparas LED aumentaron un 237 % el tercer trimestre de 2015, comparado con el mismo periodo de 2014.

En fin, que la tecnología LED es superior al resto si se atienden a parámetros como el consumo de energía, el número de dispositivos luminosos, el tiempo en funcionamiento, la vida útil del dispositivo, los gastos de electricidad por kWh, los costes de reposición (en el caso de los dispositivos convencionales), los costes de los recambios (igualmente en el caso de los dispositivos convencionales) o los costes de mantenimiento  y servicios.

Con una vida útil de hasta 50.000h de funcionamiento, el LED supera con creces la esperanza de vida útil media de los dispositivos de iluminación convencionales. Por tanto podemos afirmar que las soluciones LED, no resultan tan caras como se piensa.

Pon luz en tu vida y ahorra con los LED.

 

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