Hoy te voy a hablar de tecnología para ahorrar dinero y energía. Te voy a explicar lo qué son las calderas de condensación y cómo pueden ayudar en la eficiencia energética en nuestros edificios.

Objetivos: Reducir la dependencia energética y las emisiones

Antes de nada y para que te pongas en situación ¿sabías que en España contamos con una dependencia energética del exterior de un 70,5%? O que el confort doméstico es responsable del 25% de las emisiones de CO2 (dióxido de carbono) en Europa, gas que es la principal causa del efecto invernadero?. Además, la combustión de gas genera NOX (gases de óxidos de nitrógeno) responsables, junto con otros de las lluvias ácidas que destruyen los bosques.

Como consecuencia de la reciente Cumbre por el Clima de París celebrada el pasado mes de diciembre, los países deberán continuar haciendo esfuerzos y aprovechando las oportunidades en materia de mitigación. La Unión Europea se ha propuesto reducir sus emisiones hasta en un 60% en el año 2050 respecto a 2010 y es que el mensaje a los mercados es muy claro: hay que ir hacia la descarbonización de la economía.

Estos motivos son más que suficientes para que nos concienciemos de que ¡Es hora de ahorrar energía!. Las razones son, primero de necesidad y segundo porque la contaminación es un problema para la sostenibilidad.

En los últimos años se vienen tomando medidas recogidas en reglamentos, leyes, etc: Código Técnico para la Edificación, Rite, Certificación Energética de Edificios,… para que esta situación cambie.

Los hogares son responsables del 17% del consumo energético y en estos, de media, el 39% del consumo medio se debe a la calefacción y un 12,6% para producir agua caliente (ACS)

¿Por qué es importante una buena caldera en un sistema de calefacción? Un sistema de etiquetado te ayuda a elegirla

Una caldera es el principal elemento de un sistema de calefacción. Es el equipo generador del calor con el que se calienta agua en un circuito de ida y vuelta; el agua caliente se bombea y reparte por toda la vivienda, calentando así todo el espacio.

Pero para interpretar la eficiencia energética de una caldera, no hace falta tener conocimientos técnicos, ya que se cuenta con la etiqueta energética que, además de entregarse junto con la documentación de la caldera, se exhibe a la vista del público en los aparatos en exposición en las tiendas. Hay que elegir una caldera clase A.

Has de saber que el 26 de septiembre de 2015 entraron en vigor los nuevos Reglamentos sobre diseño ecológico y etiquetado energético de equipos de calefacción y calentadores de agua. Estos Reglamentos ya están suponiendo la incorporación inmediata de aquellos sistemas más eficientes respecto a los convencionales, una reducción en el consumo de combustible y, en consecuencia, un mayor beneficio medioambiental para nuestra sociedad.

En este sentido, las calderas de condensación y las combinaciones de éstas con energías renovables, jugarán un rol fundamental por su eficiencia y menores emisiones.
Al estar todos los tipos de calderas etiquetados con el mismo sistema (para potencias inferiores a 70 kW y depósitos de acumulación con volumen inferior a 500 l, la clase A corresponde a las calderas de condensación y clases superiores A+, A++, a bombas de calor (incluyendo aero y geotermia) y unidades de microcogeneración.

Además, aunque todavía puedan encontrarse en el mercado calderas de otras tecnologías, a partir de octubre de 2015 ya NO PUEDEN fabricarse calderas de clases inferiores a la A.

La tecnología de la condensación en las calderas

¿Cómo puedes calentar tu casa? Existen diferentes sistemas, entre los que se encuentran… radiadores y acumuladores eléctricos, bomba de calor, calderas de gasóleo, de biomasa y de gas,….

Muchas veces la habrás visto o la conectas en tu casa o el portero cuida de ella si la tenemos en la comunidad, pero ya sabes que una caldera es un aparato en cuyo interior se produce una combustión al mezclar gas y aire y con ese calor que produce el fuego se calienta el agua para ser bombeada todos los radiadores y grifos de agua caliente de la casa.

Además de las calderas tradicionales, existe la caldera de condensación, que aprovecha el calor latente del vapor de agua contenido en los humos que se generan en la combustión y trabaja a temperaturas bajas, por lo cual no necesita tanto gas para calentar el agua y por tanto ahorra energía y dinero.

En general, la condensación de los humos de combustión en una caldera supone un problema de corrosiones internas del equipo, no deseables; de la forma más básica, esto se evita funcionando a altas temperaturas del circuito de agua, como hacen las calderas estándar (Tª aproximada del agua, 70ºC). Pero este problema está solucionado, tanto en las calderas de baja temperatura, como en las de condensación; en ambos tipos de caldera, su diseño prevé que la condensación se va a producir, sin que esto dañe a la caldera. Por esta razón, pueden funcionar sin problemas con temperaturas más bajas del circuito del agua, y así, al tener que conseguir menos temperatura del agua de calefacción, el consumo es menor que en una caldera convencional o estándar.

La caldera de condensación trabaja con un alto rendimiento que permite disminuir el uso de combustible. En este caso el combustible fósil menos contaminante y más accesible en nuestras ciudades: el gas natural. Estas calderas son capaces de trabajar con un rendimiento estacional que genera una disminución considerable del uso de combustible, un ahorro de gas.

¿Por qué son las que más ahorran? Porque tienen un menor consumo de combustible y ¿Por qué son las que menos contaminan? Porque permiten un equilibrio perfecto con el medio ambiente. Al consumir menos combustible, reducen las emisiones de CO2 y CO, así como, al condensarse, los óxidos de nitrógeno, NOX, son eliminados con el vertido ácido que se va por el desagüe. Te recuerdo que estos gases son algunos de los causantes del efecto invernadero y de la lluvia ácida.

Pero además, el rendimiento de los sistemas de calefacción se puede mejorar con termostatos modulantes, sondas exteriores, suelo radiante, radiadores de baja temperatura…y lo más importante con energías renovables. El agua calentada por el sol puede consumirse directamente, evitando que la caldera trabaje y ahorrando combustible.
Para las bombas de calor se pueden aprovechar energías renovables para intercambiadores de calor; por eso son todavía más eficientes que las calderas de condensación.

Curiosidades de la condensación

Tengo que decirte que las calderas de condensación tienen dos particularidades:

  • Al condensar los humos, se produce un líquido ácido y corrosivo que debe salir de la caldera hacia un desagüe, así que la instalación es más exigente que para una caldera convencional. ¡Ojo! El material más conveniente para las tuberías de desagüe es el PVC, anticorrosivo.
  • Tan importante como la eficiencia energética de una caldera para el rendimiento de un sistema de calefacción es la distribución: radiadores, fan-coils o suelo radiante. La eficiencia del sistema aumenta con elementos “repartidores del calor” que trabajen a baja temperatura (si no, la caldera no condensará)
  • El mejor sistema de distribución para una caldera de condensación es el suelo radiante.
  • Existen en el mercado calderas de condensación aptas para utilizar casi cualquier combustible: gas natural, propano, gasóleo y pellets de biomasa.

Muchas ventajas

Como ya te he comentado, a partir de octubre de 2015 ya solamente pueden fabricarse calderas de condensación, así que no voy a promocionarlas más; el resto podrá encontrase en el mercado, pero irán desapareciendo poco a poco los otros tipos de calderas menos eficientes. La sustitución paulatina de calderas más antiguas por calderas de condensación en España ayudaría a reducir las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero.

En los últimos 7 años, se calcula que ya se han cambiado e instalado más de 50.000 mil calderas nuevas de condensación. Estamos en el buen camino pero aún hay un importante parque obsoleto de calderas y sobre todo, ineficiente que siempre merece la pena cambiar.

Si comparamos en una misma casa una caldera mixta individual estándar con una caldera de condensación, las dos de igual potencia, la primera consume unos 850 € y la de condensación unos 770 € al año. Para una vivienda media de unos 90 m2, esta diferencia puede alcanzar los 185 €, con un consumo de 8 Mwh/año. La instalación de una de condensación es más cara (unos 200€).

Es el momento de que te beneficies de estos equipos de condensación porque son rentables, garantizan el máximo confort y contribuyen a un mayor respeto del medio ambiente.

Luzí@

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